Precios y qué incluye
Responde con tu lista real, no con generalidades. Si tienes tamaños, planes o combos, los explica.
Un agente que aprende cómo funciona tu negocio y responde por WhatsApp al instante: precios, horarios, disponibilidad, cómo llegar. Cuando la conversación se pone seria, te la pasa a ti.
Lo que te preguntan veinte veces al día, y que casi siempre es lo mismo.
Responde con tu lista real, no con generalidades. Si tienes tamaños, planes o combos, los explica.
Sabe qué día es y a qué hora te escriben. Un domingo a las 9 p. m. dice cuándo abres, no que estás abierto.
Dirección, cómo llegar, a qué barrios llevas y cuánto cuesta el envío.
Saber si ya salió el domicilio deja de interrumpirte. El agente consulta y responde.
Si aceptas tarjeta, si hay parqueadero, si atienden sin cita, si tienen algo sin gluten. Tú se lo cuentas una vez.
Cuando el cliente quiere hablar con una persona, o pregunta algo que el agente no debería contestar solo, te avisa y se hace a un lado. Tú sigues desde el mismo chat.
Diez personas escribiendo al tiempo reciben respuesta al tiempo. No hay cola ni nadie esperando turno.
Con tu tono, tus palabras y tu forma de tratar al cliente. No suena a robot de call center.
Tú pones lo que sabes de tu negocio. Nosotros el resto.
Nos pasas la carta, la lista de precios, los horarios y las respuestas que ya das todos los días. Con eso armamos su cuaderno.
Con el número oficial de tu negocio, por la vía autorizada de WhatsApp. Ni un celular viejo prendido en un rincón, ni riesgo de que te bloqueen la línea.
Si contestó algo que no te gustó, se lo dices y no lo repite. Cada semana revisamos qué preguntaron y qué faltó.
Tus precios, tu carta y tus horarios ya están ordenados ahí. Eso es justo lo que el agente necesita para contestar bien, así que montarlo toma menos.
Ver las appsUn agente suelto diciendo lo que se le ocurra es peor que no tener agente. Estos son los límites.
Contesta con lo que tú le diste. Si no lo sabe, lo dice y te pasa la conversación. Prefiere quedar corto antes que prometer algo que tú no puedas cumplir.
Cada conversación queda registrada. Puedes leer qué contestó, corregirlo y entrar tú en cualquier momento.
Su cuaderno lo manejas tú: lo que agregues, lo contesta; lo que quites, deja de contestarlo. Si dijo algo que no te gustó, se lo dices y no lo repite.
Nunca da precios que no le diste, no cierra negocios por su cuenta y no habla de temas ajenos a tu negocio. Si alguien insiste, responde que eso lo ve una persona y te avisa.
Cuéntanos qué te preguntan todo el día y te decimos qué puede contestar el agente por ti.